No.
No eres de nadie. No eres quien debe obedecer a nadie. No eres menos que nadie ni nada. No, no eres culpable de algo que no quieres hacer. No calles algo que es importante de decir. No debes quererte menos, quiérete más. Y mejor, si es como nunca lo has hecho. No, hay que saber decir que no. No a tener miedo. No a no tener otra salida. No perdones ni defiendas lo que no puede ni perdonarse ni defender. No a sonreír para que todos piensen que eres siempre eres fuerte, porque a veces no lo eres. No eres perfecta, pero sabes que puedes sacar lo mejor de ti. No debes, tienes, o tengas que estar insegura por caminar sola por la calle. No, he dicho.