Soy muy simple

Empiezo a teclear sin tener una idea clara de como empezar esto, pero si de lo que quiero contar. Muchos diréis que soy una exagerada, que es mentira, que hay cosa mucho peores que eso, y no voy a negarlo, hay cosas terriblemente peores. Pero es mi perspectiva de como veo las cosas, con lo cual no es la verdad absoluta ni mucho menos.

Siempre he sido alguien tímido, y a veces sin valentía, (cosa que he ido cambiando con el tiempo), soy a lo que muchos conocen como rara, y lo mejor y más divertido de todo, OBJETO DE BURLA POR MÚLTIPLES MOTIVOS.
De pequeña no sabía defenderme, y ahora, a la edad que tengo, aún así me cuesta.

No soy difícil de entender, aunque sea una tía y digan : Es que las mujeres son muy complicadas.
Me jode mucho que la gente pueda vacilarme, pero yo por tal vez respeto o por no quererme meter en mierdas o lo que sea, me callo y no digo nada.
No sé si dar gracias o no por que la gente no me conozca de nada, siempre quiero empezar bien y no es que pretenda caer bien a todo el mundo, pero si poder no ser la burla de siempre, al menos yo me siento así.
Y después de esta introducción, voy a empezar a contar mi versión, mi perspectiva de mi vida, verdad o mentira, no lo puedes saber, es lo que he dicho, y aquí lo dejo,"Verba volant, scripta manent", las palabras vuelan y lo escrito permanece.

Mi historia es larga que no se como resumirlo, digamos que si que nací ya de por si siendo diferente, pero esto me gusta, porque no me gusta ser como los demás, diferenciarme e ir contracorriente. Eso puede que dificulte las relaciones con la gente, pero eso es otro tema.

Nunca he tenido muchos amigos, pero conservo a los que sé que les importo.
Lo que voy a contar no tiene precisamente un orden cronológico ya que se delimitan a mis recuerdos, a mi pesadilla despierta.
Uno que no se me olvidará fue un día de otoño-invierno, justo a la hora de salir de clase (las dos de la tarde), había cuatro filas de pupitres que se dividían y yo me sentaba esta vez en el último asiento de la segunda fila que se encontraba  junto la puerta de la clase. Estaba al fondo de la clase, recogiendo las cosas y precisamente ese día me quedaba la última recogiendo. Allí estaba, fingiendo que recogían un grupo de un niño y cuatro niñas que SIEMPRE, estaban fastidiándome en clase, pero como soy tan despistada y tranquila pues los ignoré y seguí recogiendo.

Cuando estaba recogiendo mis ceras, recuerdo hasta la marca, MANLEY, ellos me los tiraron y me dijeron que los recogiera, que eran míos, pero yo me negué porque no era justo. Pensad que yo tendría unos nueve años.
Ellos tiraron de mi brazo hacia el suelo para tirarme a que las recogiera, ellos se reían, y yo estaba entre con ganas de llorar de la rabia y queriéndoles meter una paliza, uno por uno.

En aquel momento llegó la limpiadora que para mi parecía superman, le dije que me habían tirado las ceras y les hizo que me las recogieran. Después pude irme a que me recogiera mi padre a la puerta del colegio, supongo que mi padre se extrañó que tardará tanto en bajar, ya que no recuerdo si me dijo algo al bajar.
Lo que si recuerdo porque siempre lo hace es preguntarme como me ha ido el día, pero me callé como una puta en misa, sí.
¿Sabéis porqué? Por que no veo justo que desde el momento uno que me ve mi padre al recogerme esté contándole cosas malas.
Lo que pasa que ese día estaba con tan mala que por la tarde me preguntaron que me pasaba y reventé.

Eso recuerdo que fue solo con nueve años, pero esto empezó incluso antes, era prácticamente todos los días, no solo en el colegio y esos hijos de puta iban siendo más originales.

Fdo: Tricia

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